Mujer Trabajadora: ¡FELICIDADES!

MUCHAS FELICIDADES, y son de corazón. Felicidades doblemente, primero por ser trabajadora, teniendo y manteniendo un empleo, algo difícil en esta época de crisis y austeridad, y segundo por ser mujer y trabajadora, una doble tarea, dura en la mayoría de las ocasiones y muy gratificante en el resto.

Con independencia de la situación laboral de la mujer, la asignación tradicional de roles de género ha permanecido. Esto ha dado lugar a la asunción de una doble jornada por parte de la mujer. Con el fin de paliar esta situación es necesario un reparto más equitativo de responsabilidades entre mujeres y hombres. A pesar de todo ello, los hombres no han aumentado su cuota de responsabilidad en la esfera personal y las mujeres siguen soportando esa doble carga.

La incorporación de la mujer al trabajo, el desigual reparto de responsabilidades entre hombres y mujeres en la esfera privada, la perpetuación de la división del trabajo en función del género y un déficit de servicios comunitarios de apoyo afectan negativamente a la igualdad de oportunidades en el empleo, al equilibrio social, al entorno familiar, a la productividad empresarial y a la calidad de vida.

La conciliación puede ayudarnos a resolver estos problemas.

Pero… ¿es posible conciliar vida personal y laboral de una mujer?

La conciliación es un conjunto de acciones sociales, institucionales y empresariales cuyo objetivo es el desarrollo de una sociedad más igualitaria y justa. Es un modo de organizar el entorno laboral que facilita a hombres y mujeres la realización del trabajo y de sus responsabilidades personales y familiares. Conciliar no supone trabajar menos, sino de forma distinta.

Un aspecto muy importante para cambiar esta tendencia es el de la sensibilización y educación de la igualdad, el reparto de responsabilidades y la conciliación desde el entorno escolar para cambiar las actitudes y paradigmas de las nuevas generaciones.

Proponemos:

  • La conciliación de vida personal y profesional no debe recaer exclusivamente en las mujeres, sino que debe ser asumida también por los hombres.
  • Que se cumplas DERECHOS DE LA MUJER TRABAJADORA: No discriminación, igualdad de derechos, Remuneración igualitariay ser madre y trabajadora.
  • Es necesario el reconocimiento y la valoración del trabajo llevado a cabo en el ámbito privado. Necesita de una redistribución equitativa de éste y del empleo entre mujeres y hombres. Implica replantearse los tiempos laborales, personales y familiares.
  • La existencia de dispositivos (residencias y centros de día para personas mayores y/o dependientes, guarderías, servicios de comedor, ayuda a domicilio, ayudas económicas para madres asalariadas por el nacimiento de un bebé, ludotecas, actividades extraescolares, etc.) facilitan la conciliación pero no solucionan la base del problema.
  • La conciliación plantea una nueva organización de la sociedad, pues todas las instituciones deberán implicarse en las soluciones, desde los propios poderes públicos y sus instituciones (sistema educativo, sistema de servicios sociales, sistema de relaciones laborales…) hasta las entidades privadas (empresas, sindicatos, escuelas…) para que así mujeres y hombres puedan disfrutar de la ciudadanía en igualdad de oportunidades.

Di SI a la integración.

Di SI a la igualdad.

 

Sonia Luna

Directora Carpe Diem

 

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