Técnicas de estudio – Aprendiendo a estudiar

A continuación, paso a describir las técnicas imprescindibles para aprender a estudiar. Son necesarias que se aprendan y practiquen estas técnicas de estudio para que se produzca el  aprendizaje y en consecuencia aumente el rendimiento escolar.

Antes de llevar a cabo las siguientes técnicas, deben cumplirse las siguientes condiciones para que se dé un estudio eficaz.

  • Ordenar el estudio y el área. Es indispensable contar con un espacio limpio y ordenado. La planificación de tareas es fundamental a la hora de comenzar el estudio. La organización el material de estudio así como también la organización de los tiempos (horarios, días) y del espacio resulta ser indispensable para que las técnicas de estudio arriba descritas surjan efecto positivo.
  • Técnicas de relajación para el aprendizaje. El estrés, los nervios, la ansiedad, etc, generan en el niño (y también en el adulto) el olvido de todo lo asimilado. Por eso, muchas veces el problema no se encuentra en la asimilación de los contenidos sino más bien en la serenidad del niño para relatar o redactar los contenidos incorporados. Esto es importante cuando el problema de aprendizaje radica más en el nerviosismo que en la no incorporación de los contenidos escolares.

A continuación se describen las técnicas de estudios que puedes llevar a cabo:

  1. Lectura. Todo texto, para poder ser asimilado, es necesario leerlo previamente. Para ello se propone dos tipos de lectura:
  • Lectura exploratoria. Esta primera lectura es de carácter rápido. Acerca al lector al texto o narración.
  • Lectura comprensiva. El objetivo no es leérselo todo, sino leerlo comprendiendo el texto y asimilando mentalmente lo que se quiere decir en el mismo.
  1. Subrayar. Generalmente se subrayan las ideas principales y se responda a esta pregunta: ¿Qué nos quiso decir el texto? Se recomienda subrayar con un rotulador de marcado (los amarillos) para que llamen a atención también visualmente.
  1. Realizar apuntes. Este paso consta de realizar una elaboración propia de lo subrayado en el paso anterior. Es importante que los apuntes que realicemos sean con palabras propias y no copiando literalmente lo que el texto dice. De este modo podremos darnos cuenta hasta dónde es asimilado el texto.
  1. Conectar ideas. Esto se consigue a través de los mapas mentales. Se van uniendo palabras claves a través de llaves y flechas.
  1. Fichas de estudio. Este método sirve cuando es necesario la incorporación de fechas o números. Suele emplearse mucho en asignaturas como historia, química, matemáticas y geografía.
  2. Realizar dibujos. Ayuda a generar asociaciones mentales pictográficas, es decir a asociar palabras con dibujos, lo cuál es más fácil de recordar.
  3. Grabaciones de clases y/o jornadas de estudio. Es muy útil grabar clases que luego rememoras en casa. Luego puedes volver a grabar lo estudiado con tu propia voz, así al escucharte se retiene aún más la información que has debido de pensar para grabar.
  4. Haz de profesor. Cuéntale a un amigo lo que has aprendido, explícaselo para que él también pueda entenderlo. Así de esta manera estás repasando a la vez que estás asimilando los conceptos de una forma más profunda para que puedan ser entendidos por otros.

Si quieres saber ¿Por qué es diferente el rendimiento escolar entre los niñ@s?, así como las causas que inciden y acentúan  las diferencias en el rendimiento escolar, entra en el siguiente artículo.

Un saludo,
Sonia Luna
Psicóloga

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